martes, agosto 30, 2005

Te extraño todos los días

“Soy yo quien te llevará de la mano a bailar con los dioses”
C.A.G.

Yo no quiero bailar con ellos, pero sí apretarte de tu mano.
Aún es lunes, mes de agosto. Las manos juegan con la idea de oprimir las teclas. Las que tienen en blanco el alfabeto. Una pausa, respiro, se escucha el balbuceo del TV y después silencio. Una habitación sin bombillas, pero iluminada por esos ojos de la fotografía, grandes abiertos, que todo lo abarcan. No me afeite tampoco hoy, me acuerdo pasándome la mano por la cara, como también me doy cuenta de que su nombre ha estado resonando en mi mente—como siempre—y el sabor de las sílabas me eriza la punta de la lengua. Decírselo dentro, silencia las conversaciones de la casa. En las noches, justo antes de dormir, se enrolla en mi corazón y en sueños, quizá, tan lleno de él, tan amarrado a él me siento, que despierto soltando el corazón y el alma. Su eco resuena tiernamente. La velocidad dispar de los automóviles deja de ser temeraria—por ahora—se convierte en un ronroneo que sube hasta la casa.

Vanitas, 2002, oil/linen, 12 x 12". Lynn Talbot



No hay comentarios.: